bitácora de una investigación

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La familia de Virginio Colombo

Que la documentación del ingreso de sus restos a Chacarita, informaran que estaba casado, no era suficiente para demostrar que la "ausente" esposa estuviera viva. Aún manteníamos presente la hipótesis de la muerte de Raquel.

Cuál fue la causa de la muerte de Virginio Colombo

Aquello de la "larga y penosa enfermedad", que al parecer había sido causa de su muerte y, el hecho e haber aceptado un nuevo y particularmente importante proyecto, nos hacía ruido.

Raquel y su familia

Partimos del único dato sobre su familia con elque contábamos, el nombre de su suegro: César Giovanola. Creíamos, que si la casa que construyó en la calle Paez, se llamaba "Villa Raquel", ese debía ser el nombre de su esposa.

Cuándo murió Virginio Colombo

Para Colombo se dan dos fechas posibles de muerte, una en 1927 y otra en 1928. Aunque revistas especializadas en arquitectura determinan como año de su fallecimiento 1928 y, teníamos la confirmación de habitantes de uno de sus edificios, de tener firmados los planos, por él, en 1928.

Obra y vida

Para un ojo adiestrado, resulta sencillo descubrirlo y disfrutarlo. Ahora, su vida es otra cosa. Colombo no se muestra, sólo lo hace a través de su obra..

domingo, 29 de diciembre de 2013

Investigar sobre el fin de año






Sábado por la noche reunión. El fichero se despliega, las cartas recibidas del exterior, novedades de los contactos.

Se corrigen detalles del diseño de investigación.

Se barajan las cartas, como icebergs las fuentes insisten con su narcisismo de protagonistas.
Hace mucho calor en Buenos Aires, ergo nuestro ritmo es cansino.  

Nuestro viaje a La Pampa, se posterga, aducimos razones de salud. Y no mentimos, las temperaturas son excesivas para quienes investigamos y para quienes nos aportan datos.
Sábado por la noche reunión, cambiamos de café, toda refrigeración nos resulta pobre. Intercambiamos recetas, para la noche de fin de año.

Somos dos amigas más que dos colegas, este sábado.

Pero el ojo y el oído están alertas, el enorme collage, no pierde piezas, las recombina satisfactoriamente.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Palacio Grimoldi



Sin duda, la arquitectura, como cualquier otra forma del arte, se independiza del mensaje que deseó trasmitir su autor, para impactarnos de acuerdo a nuestro estado de ánimo.

Tantas veces caminé frente al Palacio Grimoldi (Av. Corrientes 2548) . Al mirarlo veía  una mole tenebrosa, aplastándome. Una obra que me sumía en la oscuridad de una terrible angustia, la que debió sentir Colombo al proyectarla.

Muchos arquitectos e historiadores del arte, coinciden en señalar que es la realización más dramática de su producción. Trágica en exceso dicen algunos.

Pero ayer a la tarde, bajo un sol de injusticia, pasé frente a la casa. Era tanto la luz que la bañaba, que tomé las fotos con mi celular, sin ver que fotografiaba.

La encontré diferente. Conté ciertos detalles de ese frente, del que leí tantas descripciones. 

Ni hay tantos leones en la fachada, ni está tan recargada. Me llamaron la atención las águilas, viejo símbolo italiano y, algunos elementos masones que se repiten sin solución de continuidad. 

Con sobriedad aparece algún monstruo románico, casi imperceptible, hay que adecuar la mirada para descubrirlo.

Obras y mitos, cierres que nunca clausuran lo que el autor dijo y calló.


 



lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Cómo es que Graffigna se convierte en el constructor?


La comisión edilicia, estudio las propuestas de los constructores y el 22 de septiembre, se decidió por las 3 que presentaban menores costos: Ferloni, Graffigna y Leoni, dándole a ésta última la prioridad.



Habían perdido mucho tiempo en discusiones y ahora querían ganar cada minuto. Así que el 28 de septiembre, se le pidió a Leoni que presentara garantías. Aquellas de las que disponía no eran suficientes a ojos de la Unione. El 5 de octubre se le reclamó la presentación en 3 días, de una garantía solidaria de un comerciante de plaza. Leoni no pudo cumplir con el requerimiento.




Comenzaron entonces las conversaciones con David Graffigna. Entre la propuesta de Leoni y la de éste último, había una diferencia en dinero,  que la Sociedad quería resolver a su favor. Graffigna, posiblemente vio que quedaba encerrado entre palabras y zanjó la cuestión ofreciendo como regalo el ascensor.



La comisión edilicia lo evaluó, un ascensor tenía, entonces, un costo de $6.000.- Si el construtor se avenía a que la donación figurara en el contrato, cerraban el trato. 

Así fue y el contrato con David Graffigna se firmó el 19/11/1911. Dándose inicio a las obras.




Recordemos que el edificio de Unione Operai Italiani, se inauguró en enero de 1913.  

Historia del edificio Unione Operai Italiani - 3ra parte


Los arquitectos  Guidini y Fortini estudiaron los proyectos de sus colegas : Vitali, Bacco y Colombo, inclinándose por éste último, por ser el que mejor había interpretado  las necesidades y  aspiraciones de la Sociedad.
 
Su proyecto proponía coordinar la planta existente, que comprendía el gran salón y las aulas, mejorándolas, e integrándolas a la nueva construcción sobre el frente del terreno, de modo orgánico, práctico y redituable.  



Concretamente: la construcción de dos cuerpos uno frontal y uno lateral al Oeste del salón, con una profundidad de 40 metros. El bloque del frente tendría una altura de 4 pisos sobre la Planta Baja (unos 27 metros). Mientras que la parte conservada, mantendría un piso de altura. El bloque frontal contaría con accesos diferenciados, el central al local social y laterales para los departamentos superiores.


En Planta Baja, un local para la gerencia, toilette, vestíbulo, locales, uno de ellos con un departamento al fondo. En alto, dos departamentos por piso. En el subsuelo también locales, uno destinado a buffet.




Croquis dibujado por Colombo del frente del edificio Unione Operai Italiani
    

Proponía reformas para el salón que era el orgullo de la Unione. Trasformación en la iluminación, la decoración; escenario movible. La apertura de 9 ventanas sobre una pared lateral, para mejorar el área de luces. Agregar wáter closet y mijitorios a las aulas.



La única objeción de Fortini al proyecto Colombo, era que la entrada principal ( al local de la Sociedad) no estaba suficientemente realzada sobre las otras.


En cuanto a la fachada, moderna, con características italianas.


Toda esta maravilla presupuestada en $260.000 m/n, dividido en $30.000 por obras de restauración  y $230.000 por la nueva construcción.



El 20 de junio de 1911, Colombo presentó el pliego de condiciones de albañiles para la construcción, comprometiéndose a entregar unos días después, el pliego correspondiente para los trabajos de carpintería, de hierro artístico, conductos de gas, electricidad y pintura.



Este detalle, que encontramos también  en otras obras proyectadas y dirigidas por él, nos hace pensar que no tiene  sólido fundamento, la especie que asegura que Colombo trabajaba siempre con el mismo equipo de frentistas.



El 4 de julio se firma el contrato entre Colombo y la Unione. Se establece que el aviso de licitación, se publicará durante seis días seguidos en los diarios: La Nación, La Razón, Patria degli italiani y  Giornali d´Italia.



La Nación 15 de julio de 1911 - Pag 6


Debió llamarse dos veces a licitación, para la segunda que vencía el 13 de septiembre s las 17 hs: se presentaron 9 propuestas



* ROSSI  y  ROCCA                                              $ 320.378,70.- m/n

* BARBOTO  y  LERASEO                                  $ 298.850.- m/n

* R. RINALDI  y  CIA                                           $ 277.670.- m/n

* GERONIMO  MACCHI                                     $ 264.000.- m/n

* SABELLI  FERTELLI                                       $ 258.000.- m/n

* FERRUCCIO  BALDANTONI                          $ 249.943.- m/n

* PIETRO   FERLONI                                          $ 245.000.- m/n

* DAVIDE GRAFFIGNA                                      $ 230.000.- n/m

* LUIGGI LEONI                                                  $ 218.545.- m/n

martes, 12 de noviembre de 2013

Hipótesis: Un arquitecto nómade




Hay datos que una tiene frente a los ojos y no mira.

Cuando Virginio Colombo, presenta los planos del primer proyecto Unione Operai Italiane, en 1911,  pone al pie la dirección de su estudio: Riobamba 358.  Entusiasmadas, con la lectura del edificio, postergamos el detalle. Hace algo más de una semana, nos llevamos la sorpresa.

Conclusión: seguimos coleccionando direcciones de oficinas Colombo. Esto nos hace sospechar que tenía por costumbre, instalar  estudios en la zona donde estaba dirigiendo obras.

La pregunta del millón es ¿porqué mudaba su lugar de trabajo?. ¿Qué lo llevaba a cambiar tan frecuentemente el ámbito donde desarrollar sus creaciones? Tenía espacio propio. ¿Qué lo perturbaba allí? Tenemos nuestras sospechas.


martes, 5 de noviembre de 2013

Historia del edificio Unioni Operai Italiani de Colombo - 2da parte





 Interior del antiguo salón Augusteo 

Para comprender la obra que realizó Virginio Colombo para Unione Operai Italiani, es necesario conocer el terreno y, entender claramente que deseaba la mutual.

Desde su fundación el 6 de enero de 1874,  la asociación se había alojado en varias sedes modestísimas, la primera, en Cuyo ( hoy Sarmiento) 616, en Av. Rivadavia 471, en la calle Montevideo.

Gracias a la emisión de acciones, lograron reunir el dinero para adquirir un terreno en el que levantar el propio centro.

Luego de algunos intentos fallidos, el 7 de enero de 1893 compraron un lote en la Parroquia de San Nicolás, actual calle Sarmiento (antes cuyo) 586, numeración que cambió a 1364/66/68.  Se trataba de un lote amplio de 15,15 metros de frente al Norte, por 60,62 m de fondo.

Dos socios aparecieron como adquirentes en las escrituras: Juan Mondelli y Francisco Molteni, porque la sociedad no contaba aún con personería jurídica.

Para construir la sede, se unieron voluntades y solidaridades. Dirigió la obra el ingeniero Benedetto Pannuzi, que no cobro honorarios por su trabajo. La construcción estuvo a cargo del consorcio de Andrea Bado.

La piedra fundamental fue colocada con ceremonia, el 23 de marzo de 1884, nueve meses después se inauguraba, había costado $68.646,52 m/n.

La propiedad era mayor que ese terreno.

Es que el 16 de septiembre de 1902, Unione Operai Italiani, adquirió una casa adyacente a la sede, calle Sarmiento 1376/80, de 6,50 m de frente al Norte y 59,65 m de fondo. No se sabe con precisión como algo se convierte en mito. Esa estatura consiguió el lote para los socios de la mutual.

La leyenda comenzó a construirse el 14 de agosto de 1902, cuando el secretario Zoccola, llevó la noticia, de que se remataría la casa aladeña. Fue tal el entusiasmo que despertó, que se gestionó un préstamo bancario y en un mes era de propiedad de la sociedad.

Años más tarde, cuando el 11 de agosto de 1911 Izziaco Bizioli  propuso la construcción de una nueva sede y, se echó a rodar el proyecto, esa adquisición se convirtió en la portadora de todas las bendiciones, que permitían el desarrollo. Se la mencionó una y otra vez, como la que había hecho posible el sueño.

Un sueño, que aunque nos dejara a nosotros, porteños, uno de los frentes más conmovedores de la obra Colombo, resultaría para la mutual la peor pesadilla.

El deseo de la Comisión de Unione Operai Italiani, era levantar una nueva sede que los prestigiara y les rindiera ingresos contantes y sonantes. La condición era no perder las aulas,  ni el salón, orgullo de la mutual. Este ocupaba el centro del edificio, en paralelo a la calle. 

Así que el proyecto debería desarrollarse sobre sus medianeras, es decir sobre el frente y sobre el terreno comprado en 1902.



Historia del Edificio Unione Operai Italiani de Colombo - Parte 1

Antigua sede social Unione Operai Italiani 

El secretario Decio Franchini intentaba poner orden, se discutía acaloradamente desde antes de comenzar la sesión. Llevaban 7 meses debatiendo el punto que fuera tan bien acogido cuando Izziaco Bizioli lo propuso.  Al 2 de marzo de  1911 seguían enredados en las palabras. Reaparecía una y otra vez el proyecto de Italo Vitali y la insistencia de Avirovic, que contradecía por completo la idea original: reedificar las dos propiedades de la calle Cuyo, conservando el salón, que necesitaba ser restaurado, aumentar así el capital social y, obtener una renta que beneficiara a la Unione. 

No sabía que  irritaba más, si el seguir empantanados o, que no se tomara en cuenta la claridad de los proyectos Colombo, que el arquitecto había presentado el 9 de febrero y, que astutamente conformaban a las posiciones en pugna.

El creía haber demostrado, hacía ya 3 meses,  la inconsistencia de la propuesta presentada por el ingeniero Vitali. ¿Cuál sería la ganancia de generar varios pisos con oficinas? Si bien el nuevo Palacio de Justicia estaba, como quien dice, a un paso de la sede, ¿Quién ocuparía tantos estudios? ¿Cómo atraerían a tantos abogados? Se necesitaba un  rédito seguro para la institución gravada por demasiados gastos y, que para postre debería tomar un préstamo para afrontar  la obra. 

Defendía la construcción de departamentos, dos por piso en un edificio de 5 plantas proporcionarían una renta de $  60.000 anuales. Hablaba con fundamento, estaba asesorado por el arquitecto Fausto Bacco, que presentaba, justamente, en esa sesión, como un interesante proyectista.

Para Avirovic, había que demoler la vieja sede,  construir en su lugar  un gran edificio de PB y 3 pisos con departamentos, sótano y grandes locales. Luego, levantar un nuevo centro, en un sitio apartado. Falchi terminó con esta cuestión: no era viable, porque no tomaba en cuenta la preservación del salón”. La decisión se confió a los arquitectos Augusto Guidini y Giovanni Fortíni.

Franchini confiaba que Bacco, aportaría el proyecto, que les otorgara las rentas que tanto necesitaban y, embellecería la sede que los cobijaba.